La contundencia fue la gran protagonista en la noche celeste. Cruz Azul no tuvo piedad y firmó una goleada histórica de 5-0 ante Vancouver FC en el partido de vuelta de la Ronda Uno de la CONCACAF Liga Campeones 2026, cerrando la eliminatoria con un impresionante 8-0 en el global.
El dominio fue absoluto de principio a fin. La Máquina impuso condiciones con posesión inteligente, transiciones rápidas y una presión constante que asfixió cualquier intento de reacción del rival canadiense. Luka Romero fue la gran figura del encuentro al marcar un triplete (37’, 45+1’ y 62’), mostrando precisión, movilidad y sangre fría frente al arco.
Pero el espectáculo no terminó ahí. Jorge Rodarte amplió la ventaja con un disparo certero al 68’, mientras que Nicolás Ibáñez selló la manita al 74’, culminando una jugada colectiva que reflejó la armonía ofensiva del equipo. La defensa, por su parte, mantuvo el arco en cero sin sobresaltos, completando una noche perfecta.
Con este resultado, Cruz Azul no solo clasifica con autoridad, sino que deja claro que su objetivo va más allá de avanzar rondas: quiere el campeonato. La contundencia ofensiva y la solidez defensiva lo posicionan como un candidato serio en el camino hacia la gloria continental.
La Máquina está encendida, y el 8-0 global quedará como una declaración de intenciones en esta edición 2026 de la Liga de Campeones de Concacaf.