La eliminatoria fue un monólogo. El Nashville SC confirmó su superioridad ante el Atlético Ottawa con una goleada 5-0 en el partido de vuelta, cerrando la serie 7-0 en el global dentro de la CONCACAF Liga de Campeones.
El primer tiempo marcó el rumbo definitivo. Muyl rompió el cero al 21’, Knight amplió al 36’, y la confianza comenzó a notarse en cada sector del campo. Ottawa, obligado a buscar el milagro, dejó espacios que fueron aprovechados sin contemplaciones.
En el complemento, Pacius, Maher y Qasem terminaron de construir una noche redonda. Más allá del marcador, lo más destacado fue la solidez defensiva: Nashville no recibió goles en los 180 minutos de la serie, reflejando orden y disciplina táctica.
El 7-0 global posiciona a Nashville como uno de los equipos más contundentes en esta primera ronda. La contundencia ofensiva y el equilibrio colectivo lo convierten en un serio aspirante a llegar lejos en el torneo.