El Mundial de 2026 no solo marcará un antes y un después en lo deportivo, sino también en el aspecto económico. La FIFA proyecta generar hasta 14 mil millones de dólares en ingresos durante el ciclo comercial vinculado al torneo, lo que convertiría esta edición en la más lucrativa en la historia del fútbol.
Este crecimiento sin precedentes está directamente relacionado con el nuevo formato del torneo. Por primera vez, participarán 48 selecciones nacionales, lo que incrementa significativamente la cantidad de partidos, pasando de 64 a 104. Este aumento no solo amplía la duración del evento, sino que multiplica las oportunidades de negocio en todos los niveles.
Uno de los pilares fundamentales de estos ingresos son los derechos de transmisión televisiva. Las principales cadenas del mundo compiten por asegurar la difusión del evento, conscientes de que el Mundial es uno de los productos más consumidos a nivel global. Con más partidos disponibles, el valor de estos derechos se incrementa considerablemente, generando miles de millones para la FIFA.
A esto se suman los acuerdos de patrocinio con marcas globales, que ven en el Mundial una plataforma única para posicionarse frente a una audiencia masiva. Empresas multinacionales invierten cifras millonarias para asociar su imagen al torneo, especialmente considerando que se disputará en mercados clave como Estados Unidos, México y Canadá.
La venta de entradas y paquetes de hospitalidad también jugará un papel crucial. Estadios de gran capacidad, especialmente en territorio estadounidense, permitirán ingresos récord en taquilla, con experiencias VIP que elevan aún más el valor económico del evento.
Además, el crecimiento del entorno digital abre nuevas fuentes de monetización. Plataformas de streaming, contenido exclusivo y redes sociales permitirán a la FIFA captar ingresos adicionales, conectando con nuevas generaciones de aficionados.
En conjunto, todos estos factores convierten al Mundial 2026 en un fenómeno económico global, donde el fútbol trasciende lo deportivo para consolidarse como una de las industrias más poderosas del entretenimiento mundial.